e-Learning y motivación. Técnicas a partir de la teoría de McClelland

En 1987, McClelland editó su libro “Human Motivation“, en el que presentaba su teoría de la motivación. En este escrito, se identificaban tres tipos de motivación, relacionadas con tres tipos de necesidades: logro, poder y afiliación.

28 años después, esta teoría todavía nos ayuda a explicar los motivos por las que las personas participamos en distintas actividades, incluyendo las formativas, y parece conveniente pararse a analizar con detenimiento por qué ocurre esto y qué estrategias podemos llevar a cabo para fomentar y potenciar esta fuerza motivacional y aprovecharla a favor del aprendizaje.

La teoría de McClelland

La teoría de las necesidades establece que las personas nos movemos en base a la satisfacción de 3 necesidades:

Necesidad de Logro

Deseo de realización de tareas que supongan un desafío: superar retos, alcanzar metas difíciles. Supone la aspiración de avanzar en algo (en un trabajo, en un curso, en una materia…) y obtener éxitos y retroalimentación positiva de manera constante.

Necesidad de Poder

Deseo de influencia, de obtener autoridad y que ésta sea reconocida. Motivación a enseñar a los demás, impactarles y animarles en la consecución de logros. Necesidad de mostrar las propias ideas y ganar prestigio (aumentar el estatus personal).

Necesidad de afiliación

Deseo de obtener relaciones sociales satisfactorias y de interactuar con otros compañeros. Necesidad de formar parte de un grupo, sentirse respaldado y colaborar con los demás.

La teoría en acción

La mayoría de las personas poseemos una combinación de estas tres necesidades, pero…. ¿todas por igual? Casi siempre no. Las personas somos distintas: tenemos una historia distinta, una personalidad diferente y, por lo tanto, nos mueven motivos distintos. Es por ello que, en cualquier grupo humano que comparta un objetivo o un espacio común, va a haber personas que estén más sesgadas hacia un tipo de motivación u otra. Y esto es algo totalmente natural, real y, muchas veces, necesario.

De esta manera, dentro de nuestro contexto, podríamos decir que todos nuestros alumnos van a estar influidos en parte por estas tres necesidades aunque, en función de su caso, en algunos predominará una sobre las otras. Así, en un curso, nos encontraremos básicamente tres perfiles: alumnos motivados principalmente por la necesidad de logro, alumnos motivados principalmente por la necesidad de poder y alumnos motivados principalmente por la necesidad de afiliación.

¿Es esto malo? Por supuesto que no. Como he dicho antes, es totalmente natural. Y, si sabemos utilizarlo a nuestro favor, podremos explotar al máximo las capacidades de nuestra modalidad formativa y de nuestros alumnos.

Estrategias para motivar a alumnos de los distintos perfiles

Si nuestra motivación se mueve en función de estas necesidades, que mejor que tenerlas presentes desde el principio, a la hora de planificar y diseñar nuestros cursos. Se muestran aquí algunas estrategias que nos permitirán llegar a todos los perfiles, sacando el máximo provecho de esta fuerza motivacional.

Técnicas para fomentar la motivación de logro

  1. Feedbacks continuos: dar refuerzos positivos de manera continua. Mensajes de “Muy bien”, “lo estas consiguiendo”, ¡Correcto!… harán que las personas motivadas por este tipo de necesidad mantengan su atención y las ganas de aprender.
  2. Barras de progreso: a todos nos gusta ver cómo vamos avanzando ¡Una barra de progreso nunca está de más!
  3. Niveles: subir a un nuevo estatus (de rookie a amateur, por ejemplo) o tener acceso a nuevo contenido cuando hemos cumplido una serie de retos.
  4. Insignias: el reconocimiento a un trabajo bien hecho merece una debida recompensa. Las insignias aumentan nuestra moral y confianza, y nos sirven para ver que vamos avanzando en la asimilación de los contenidos y/o capacidades ejercitadas.
  5. Desglose del contenido en unidades pequeñas: aumentan la sensación de ir avanzando y superando objetivos. Para motivar aún más, podemos darles formato de misiones o retos.
  6. Puntuaciones: altamente motivadoras para los alumnos de este perfil. Aumentan el afán de superación y, por lo tanto, de ahondar en la materia.
  7. Contenidos complementarios: establecidos como un extra o un bonus para aquellos que avancen a mayor velocidad o con mayor profundidad. Motivan y suponen un plus en forma de formación individualizada. Son un aliciente para aquellos curiosos que tienen la necesidad de descubrir más.
  8. Paneles de estadísticas: los alumnos de este perfil se sentirán encantados viendo en tiempo real sus logros y sus avances. Siempre querrán superarse a sí mismos con una mejor puntuación y ver sus progresos en una gráfica o una tabla les animará a continuar. La self-cuantificación es una de las claves para acertar con este tipo de alumnos.

 

Técnicas para fomentar la motivación de poder

  1. Niveles: este perfil se ve motivado por la necesidad de adquirir el máximo estatus posible. Empezarán en Rookie, pero no pararán hasta alcanzar el estatus de Máster.
  2. Ránkings: motiva estar en lo más alto, pero que además lo vean. Los ránkings estarán bien siempre que se desarrollen dentro de un ámbito de competitividad sana, y que estar en los últimos puestos no pueda resultar un hecho traumático (mirar factores como edad, tipo de alumnos, etc).
  3. Foros: participar en foros, exponer sus ideas, aconsejar a los demás… son características propias de las personas de este perfil. Y ayudarán al resto siempre que sus aportaciones sean acertadas.
  4. Espacios para la creatividad: crear espacios para compartir nuevas ideas, mostrar lo que se ha hecho y que los demás lo vean y puedan opinar.
  5. Trabajo en grupo con asignación de roles: estas personas intentarán liderar el grupo, tanto formal como informalmente, y esto puede ayudar en la consecución de tareas y objetivos desafiantes.
  6. Mentorización: que los alumnos más experimentados en una materia actúen como guías (mentores) de otros menos experimentados. El trabajo entre iguales motiva y enriquece al conjunto.

 

Técnicas para fomentar la motivación de Afiliación

  1. Foros: a estas personas les gusta participar en foros, expresar su opinión, sus inquietudes, preguntar…
  2. Aprendizaje colaborativo: a través de trabajos en equipo, wikis, blogs, comunidades de aprendizaje…
  3. Chats y mensajería interna: para conocerse e intercambiar conocimientos y experiencias.
  4. Listas de amigos: posibilidad de seguir a otros usuarios, listas y ránkings comparativos con amigos…
  5. Espacios para la interacción: proponer espacios donde se puedan presentar virtualmente, una “cafetería virtual”, lugares donde puedan expresarse… espacios más libres, donde puedan interactuar de una manera amena.
  6. Tutorización y presentación de autores: a estas personas les gusta saber que hay gente detrás del curso online y les gusta recibir un trato personal y periódico por parte de un tutor.

 

Conclusión

Como se ha podido ver, muchas estrategias tienen bastante que ver con la gamificación, que hoy en día se establece como un elemento altamente motivador. No es casualidad que estos perfiles establecidos según la teoría de McClelland, coincidan casi totalmente con los diferentes tipos de jugadores de los que se habla en los entornos gamificados, identificados según Richard Bartle: el “Killer” o ambicioso; el “achiever” o triunfador; el “socializer” o sociable; y el “explorer” o explorador. Y es que esta teoría es extrapolable a cualquier entorno, más allá de la formación.

Lo expuesto aquí son solo algunas ideas, pero hay muchas estrategias más. Lo importante es identificar bien al alumnado y establecer las técnicas que mejor se ajustan a su perfil. Conocer estos procesos motivadores nos ayudará a tenerlos siempre presentes a la hora de diseñar y planificar nuestros cursos, convirtiendo los mismos en experiencias de aprendizaje únicas, provechosas y con significado.

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