Green CPD, un sello de sostenibilidad y buena práctica empresarial

El pasado día 13 de Noviembre, tuve ocasión de acudir a la jornada “Green CPD: Avanzando hacia el Centro de Datos del Futuro“, enmarcada dentro del evento “La Noche de las Telecomunicaciones“, organizado por la Asociación Navarra de Ingenieros de Telecomunicación (ANIT). En ella, se presentaron varias ideas, resaltando en todo momento la importancia del compromiso por parte de la comunidad empresarial con las prácticas y procedimientos medioambientales, que suponen en sí una serie de beneficios económicos, ecológicos y sociales a considerar.

¿Qué es esto del Green CPD?

El Green CPD es un tema en boga, que demuestra que la preocupación por el consumo eléctrico ha llegado también a las tecnologías de la información.

El número de CPDs y servidores está creciendo a un ritmo considerable, debido al exponencial incremento de datos que día a día procesan las organizaciones. Este es un hecho preocupante para los gestores de datos, que necesitan cada vez mayores espacios de almacenamiento que trabajen a velocidades superiores, lo que, obviamente, supone un mayor consumo energético.

Hablamos de que el consumo eléctrico de los CPDs supone alrededor de 56TWh en toda Europa, un 2% del consumo total eléctrico de todo el viejo continente. Si no se toman medidas, las estimaciones hablan que para el año 2020 estaremos doblando el consumo energético actual.

De este modo, dos son las causas que motivan a las organizaciones/empresas a analizar esta mejora en su CPD: mejoras medioambientes, con la reducción de emisiones de CO2, y ahorro económico en sus facturas.

Elementos de mejora energética del CPD

Los principales elementos que nos permiten la mejora de la eficiencia son:

Ahorro/mejora de eficiencia en equipos IT

Ahorro/mejora de eficiciencia en equipos IT, tanto por servidores como por otros equipos informaticos. De media, el 52% del consumo eléctrico es el demandado por los equipos de IT. Son el mayor consumidor dentro de una organización.

Buenas prácticas/mejoras de eficiencia:

  • Seleccionar equipos más eficientes, de menor consumo eléctrico, potenciados por los fabricantes.
  • Ampliación del rango de temperaturas óptimas de funcionamiento de los equipos, permitiendo temperaturas algo superiores.
  • Uso de herramientas como la virtualización.
  • Encerramiento de racks: encerrando en su interior el aire frio, y complicando la entrada del aire caliente generado.

Mejora en sistemas (aire) de acondicionado

Se cuantifica que consumen de media el 33% del consumo eléctrico total del CPD. Una partida bastante considerable.

Buenas prácticas en los sistemas de acondicionado de la temperatura:

  • Sistemas de aclimatación con regulación de ventilación y enfriado.
  • Mejora del aislamiento de la sala.
  • Acondicionar el CPD a un máximo de 25 grados.
  • Sensores de “pasillo” inteligente”: encaminados a asegurar la temperatura en las ubicaciones concretas de los servidores.
  • Freecooling”: enfriamiento mediante ventilación del aire procedente del exterior (calle), según condiciones ambientales externas convenientes para ello.

UPS

Reducción de la pérdida energética, en los modos de funcionamiento:

  • Rectificante (“doble conversión”), que tiene una pérdida energética por disipación de calor de aproximadamente el 4%.
  • Bypass: solo actúa en caso de corte del suministro, no filtra, y suele tener una pérdida energética del 1%.

Herramientas de gestión

Nos permiten optimizar el funcionamiento de elementos del CPD según las condiciones de cada instante. Además de visualizar y cuantificar los ahorros.

Ejemplo práctico de Green CPD: Instalaciones del Gobierno de Navarra

En la jornada se expuso un caso de ejemplo: el CPD de las instalaciones del Gobierno de Navarra. Previamente a la mejora que se expone a continuación, cuantificaban una factura del consumo eléctrico superior a los 30.000 euros al mes.

Ante esta situación, se pusieron en marcha las siguientes medidas:

  • Reducción del espacio físico de la sala a acondicionar: existía una distancia quizás demasiado amplia entre racks. Se pasó de acondicionar una sala de 400m2 a reducir el espacio a 150m2.
  • Ordenación térmica de los 52 racks, generando “pasillos fríos” y “pasillos calientes”.
  • Cerramiento de los racks, potenciando que el aire frío haga más efecto en los servidores, y que el aire caliente sea expulsado/diseminado a la sala rápidamente.
  • Los equipos de acondicionado (con redundancia n+2) llevaban más de 23 años trabajando “24×7”. Estos equipos iban acumulando averías considerables y es lógico pensar que estos equipos tenían una eficiencia ya obsoleta. Se pusieron equipos punteros, mucho más eficientes.
  • Los compresores previamente existentes solo tenían función “activo al 100% de su potencia” o “función apagado”. Se dotó de un sistema nuevo con potencia variable según demanda.
  • Puesta en marcha de “freecooling”, dotando de un sistema de mecanismos de ventilación capaz de enfriar mediante circulación del aire externo de la calle. Facilitado por la ubicación de Pamplona en la zona norte de España, este sistema es el encargado de enfriar el equipamiento de IT la friolera cifra de 193 días (equivalentes) al año.

Con esta serie de mejoras, se logra un PUE (= Total Facility Power / IT Equipment Power) inferior a 1,3. Esta cifra hace que pueda ser catalogado como “centro de datos energéticamente muy eficiente”.

El ahorro previsto en factura eléctrica es del 60%, que es un ahorro superior a la media de mejora en este tipo de proyectos, y, como consecuencia, un corto retorno de inversión, estimado en 3.5 años, que permitirá en posteriores años un ahorro económico acumulado considerable, además de la reducción inmediata de las emisiones de CO2, protegiendo el medio ambiente global.

En conclusión

Los CPDs crecen y crecerán en datos almacenados, capacidad de procesamiento y número de equipos de IT. En ocasiones, crecen de un modo no eficiente o manteniendo equipos operativos, pero obsoletos desde el punto de vista de eficiencia energética. Ejemplos como el CPD del Gobierno de Navarrra nos demuestran que, aunque un CPD esté en marcha, debemos plantearnos, por medio de un estudio de renovación y mejora de la eficiencia, cuál es su calificación energética actual (consumo fijo y variable de mantenimiento), y cuál es la eficiencia energética alcanzable que podríamos obtener, cuantificando también la inversión necesaria para ello y el modo de su financiación. Los beneficios de una implantación de este tipo son claros: una mejora de la robustez del sistema, ahorro económico y, a la vez, una mayor implicación/responsabilidad con el medio ambiente.

 

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Eduardo González

Ingeniero de telecomunicaciones, innovador, dinámico, con los pies en la tierra y apasionado del mundo de las comunicaciones. Aficiones: deporte (variados), salud, lectura para entender el funcionamiento del mundo actual, psicología, y convivir en entornos con otras costumbres.
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