La Ley de Cookies ¿En qué consiste y cómo cumplirla?

Desde el pasado año 2012, En España contamos con una regulación sobre el uso de cookies y cómo gestionarla. Conveniente o no (existen diversidad de opiniones), la ley está ahí y hay que cumplirla.

Con la Ley de cookies o Ley cookie (Modificación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico, a través del Real Decreto-ley 13/2012, artículo V), las empresas y particulares encargadas del diseño y la gestión de una página web tuvimos que ponernos las pilas y ver qué era lo que pedía la nueva regulación y como cumplirla (las multas por incumplimiento pueden llegar hasta los 30.000 euros, y ya se han producido las primeras sanciones).

Si eres nuevo en esto, lo primero que has de saber es qué son las cookies. Las cookies son pequeños archivos informáticos que se instalan en el ordenador del usuario con el fin de proporcionar información acerca de la navegación del mismo. La información recabada suele utilizarse con el objetivo de estudiar la viabilidad de la página, el tráfico de usuarios, publicidad, hábitos de los usuarios en la página, etc. Este es un aspecto muy positivo para las empresas y particulares que tratan una fuente de información importantísima, y conlleva un aspecto muy positivo para las prácticas empresariales. Sin embargo, así como podemos apreciar esta parte positiva, las cookies recaban información personal, y su uso también puede ser malintencionado. Es por eso que surgió y se implantó esta normativa como medida de seguridad para con los usuarios.

Tipos de cookies

Existen diferentes tipos de cookies. La Agencia Española de Protección de Datos las clasifica en:

  • Según la entidad que las gestione”. Estas pueden ser por tanto cookies propias (propio editor) o de terceros (cookies enviadas no por el propio editor sino por otra entidad). Un ejemplo muy claro de cookies de terceros son las herramientas de analítica web.
  • Según el plazo de tiempo en el que permanezcan activadas”. Cookies de sesión (solo recaban información mientras se encuentre activa la sesión que ha iniciado el usuario) o cookies permanentes (se instalan en el equipo del usuario y los datos que suministren pueden ser accesibles al responsable de la cookies por el tiempo que éste establezca)
  • “Según su finalidad”. En este tipo encontramos las cookies técnicas, de personalización, de análisis, publicitarias y de publicidad comportamental.

Como veis, la temática es amplia y, si se os escapan los aspectos técnicos, nuestra recomendación es que consultéis con un informático para conocer cuáles son las cookies que utilizáis y cómo podéis solventar este pequeño problema que nos surge para el cumplimiento de la ley.

¿A quiénes se les aplica la ley?

El artículo 2 de la citada ley establece que el ámbito de aplicación son las empresas, profesionales y otros prestadores de servicios, que se encuentren localizados en España o que dirijan sus servicios al territorio español.

Sin embargo, si eres el titular de un blog personal, debes saber que existen determinadas herramientas que hacen uso de las cookies y, por ello, has de cumplir la ley. Por ejemplo, si dispones de publicidad en tu página o usas herramientas de analítica web. Con estas acciones recabas información acerca de la navegación por lo que deberías atenerte (si no quieres arriesgarte al pago de una multa) a lo que dice esta ley.

¿Y cómo cumplo la ley de cookies?

Los destinatarios de las cookies (los usuarios que acceden o inician sesión en tu página web) deben dar consentimiento sobre el uso de cookies y, para eso, hay que informarles.

Seguramente hayas visto muchas veces una ventana emergente o un pop up al acceder a la página web, con el aviso de que la web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación de los usuarios. ¿Te suena verdad? Pues a este mensaje se le debe añadir un botón de “acepto” o similar, para que el usuario consienta las cookies, y una información clara de la política de cookies.

¿Y qué pasa si no consiente? Existen algunos tipos de cookies que no necesitan consentimiento pero, por lo general, sí. Dado esto, hay que decidir qué hacer con el usuario. Lo más lógico es permitir la navegación por la página sin registrar la sesión, aunque también podemos optar por no mostrar la página. Esto ya es decisión del responsable.

Esta información puede variar según páginas, cookies y contenido que traten. pero generalmente hay que informar al usuario sobre qué son las cookies, ofreciendo información detallada y clara (por ejemplo, a través de un link que te redireccione a una página con más información) sobre qué cookies se utilizan y para qué y cómo desactivar y eliminar las cookies. Como hemos dicho, la información ofrecida puede variar según páginas, ya que algunas pueden contener notas adicionales o diferente estructura de la información, pero, básicamente, el usuario ha de estar plenamente informado sobre lo que se va a encontrar (y se le va a instalar) al navegar por una página web.

 

Y tú… ¿cómo has solucionado el tema de las cookies? ¿Te has encontrado con algún problema relacionado con esta ley? ¡Cuéntanos!

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María Vizcay

Licenciada en derecho, MBA y community manager. Apasionada por el marketing, la comunicación y los medios sociales.
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