TIC, TAC, TEP. Tecnologías… para la vida

A los entusiastas de la educación nos gusta ahondar de vez en cuando en los conceptos de fondo. Filosofar, podríamos decir, o disertar sobre la teoría que hay detrás de las acciones educativas.

Desde hace algún tiempo, sigo de cerca el pensamiento de Dolors Reig sobre el uso de las TEP (Tecnologías del Empoderamiento y la Participación), ya que me parece que suponen el eslabón perdido que faltaba en el aprendizaje a través de medios digitales.

¿Qué supone el uso de las TEP? Supone el siguiente paso natural en la evolución del universo digital; la tecnología al servicio de la sociabilidad humana, que se basa, lo queramos o no, en fenómenos de participación e influencia (solo hace falta pensar en cualquier grupo humano para darse cuenta de esto).

Yo soy TIC, yo soy TAC…

Todos conocemos el término TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), y sabemos que hace referencia a las tecnologías que nos facilitan los procesos de transmisión e intercambio de información. No pertenecen únicamente al ámbito educativo, pero siempre hemos oído hablar de “educar en el uso y para el buen uso de las TIC“, como necesidad educativa en un tiempo en el que estas están totalmente arraigadas en nuestra vida cotidiana, y educar a través de las TIC.

Precisamente, para acotar el término, nació hace unos años el término TAC (Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento), haciendo referencia al uso de las TICs como herramienta formativa, incidiendo en la metodología y en la utilización de la tecnología dentro de las planificaciones educativas. Se solventa así la generalidad del término TIC, acotándolo al contexto pedagógico, permitiendo su estudio específicamente dentro de nuestra ciencia.

…Y llegaron las TEP

Pero la realidad va más deprisa que las teorías y, mientras nos asentábamos en el nuevo paradigma TAC, resulta que el uso de Internet y de la tecnología por parte de los seres humanos ha ido cambiando. Ya no se utilizan sólo para comunicar información o divulgar conocimiento, sino que se utilizan para influir, para incidir, crear tendencias… y no por parte de unos pocos entendidos, sino por parte de todas las personas (o al menos todas las personas con acceso a Internet y un smartphone, tablet o PC en su poder…es decir, la mayoría de la población).

Renace el término “empowerment” con más fuerza (valga la redundancia) que nunca, y es que la máxima ‘poder para el pueblo’ parece ser que por fin ha llegado a su consecución. Por primera vez, la opinión de la gente puede ‘tumbar’ a una marca y todos somos co-creadores del conocimiento a nivel global. Nuestra opinión cuenta, y no sólo cuenta: aporta e influye.

Ante esta nueva realidad, nace, gracias a Dolors Reig, un término que aglutina a estas nuevas tecnologías que han hecho posible este cambio: las TEP (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación); haciendo énfasis en esta nueva “democracia electrónica” o “ciberdemocracia”, como ella misma lo define, en la que las consideraciones de la gente se propagan por la red y las entidades que se precien deben escucharlas, tenerlas presente y actuar en consecuencia.

Las TEP, no sólo comunican, crean tendencias y transforman el entorno y, a nivel personal, ayudan a la autodeterminación, a la consecución real de los valores personales en acciones con un objetivo de incidencia social y autorrealización personal.

Relacionando: TIC-TAC-TEP

Esquema TIC - TAC - TEPVisto esto, queda resolver la duda: ¿cómo se relacionan estos tres conceptos? Para mí, las TEP son una evolución natural de las TICs, hacía un uso más participativo, democrático y de realización personal. Y, las TAC, siguen siendo el término exclusivamente educativo, que debe guiar a las TIC y a las TEP hacia el aprendizaje de su uso y su buen uso.

En definitiva, las TICs son el concepto más amplio y, según el contexto, las estaremos utilizando como TACs, como TEPs o con otras finalidades ajenas a la educación (marketing, salud, productividad, entretenimiento…aunque en su concepción más amplia, la educación siempre estaría presente incluso en estas otras actividades: educación informal). Y, en ocasiones, realizaremos acciones educativas a través de TACs utilizándolas como TEPs. Por ejemplo, una app educativa para concienciar sobre el reciclaje que premie o culmine en acciones reales de sostenibilidad ambiental.

Pero bueno, tampoco hay que excederse de teóricos. Al final no importa tanto si una acción concreta puede ser considerada en el ámbito TIC, TAC o TEP, sino que queden claros los conceptos y su importancia.

¿Y…cómo se traduce esto a nivel práctico?

La teoría está muy bien, pero… ¿nos afecta en realidad? ¡Por supuesto que sí! El cambio a la empresa 2.0.; la concepción actual de los consumidores como leads o fans de la marca; el cambio de paradigma educativo, centrado más en el aprendizaje autónomo y focalizado en los ‘gustos’ del estudiante; las plataformas de ‘crowsourcing‘; las plataformas de acción social (como change.org); las movilizaciones sociales emergidas o difundidas a través de Redes Sociales; los nuevos modelos empresariales como BYOD, redes corporativas, networking, CRMs, Social Business y la importancia del intraemprendimiento…

La tecnología unida al empoderamiento y la participación está a la orden del día. Y, no sólo eso: es el futuro. Concienciarse de esto es la clave para la supervivencia de las organizaciones y para la integración social en el mundo del mañana.

Poco a poco van surgiendo y redefiniéndose leyes y profesiones dirigidas exclusivamente al mundo virtual, que es ya tan real como el físico. Nuestra labor como formadores es educar en la competencia y en la conciencia digital, haciendo énfasis en la ética y la responsabilidad personal y colectiva. Y debemos adaptarnos a esta nueva forma de actuar y convivir.

Ahora bien, no hay que dejar de mencionar que la tecnología es y deberá de ser siempre un medio y no un fin en sí misma. Las nuevas tecnologías nos permiten realizar cosas inimaginables antaño y forman parte, a veces necesaria, de nuestra vida, pero las sensaciones reales nunca podrán ser reproducidas ni por el mejor simulador. De todos modos, esta asociación entre oportunidades y necesidades tecnológicas es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

The following two tabs change content below.

Óscar Montero

Pedagogo, optimista y eterno aprendiz de informática. Las tecnologías son mi pasión y mi trabajo. Y mis aficiones el deporte y los viajes.
Compartir: